La Luz pulsada intensa (IPL por sus siglas en inglés, Intensed Pulsed Light) es un dispositivo que utiliza la energía lumínica en un rango amplio de longitudes de onda, las cuales pueden modificarse mediante diferentes filtros para dirigirlos entre otros a la hemoglobina (presente en los vasos sanguíneos) o a la melanina (presente en pecas, manchas y pelo). Se trata por tanto de una tecnología versátil que puede usarse con diversas indicaciones:

  • Eliminación de manchas y homogeneización del tono cutáneo en cara, escote y manos.
  • Eliminación de la cuperosis (“rojez facial”)
  • Mejora de la elasticidad y textura cutáneas
  • Mejoría de la grasa facial por reducción de la secreción sebácea
  • Depilación

 

La posibilidad de poder utilizar diferentes longitudes de ondas con un mismo aparato de IPL permite una importante versatilidad en relación a las características de cada persona; pueden usarse en personas de piel más oscura, permiten el tratamiento de áreas más extensas, los efectos adversos son poco frecuentes y el dolor durante el procedimiento mínimo.

Antes y después de acudir a una sesión de IPL deben extremarse las medidas de protección solar. En las primeras horas tras el tratamiento, es normal experimentar una sensación de rojez transitoria que se resuelve con fina descamación. Después de 3 – ­4 semanas, la piel ya se encuentra preparada para una nueva sesión.